Iñaki Pastor Fisioterapeuta en Zaragoza Osteopatia eb Bebés
Bebés
La Osteopatia reequilibra los bebés

Osteopatía en bebés

Es muy impresionante. Sin embargo las manos expertas conocen a la perfección el cuerpo de los bebés. Con gestos siempre extremadamente dulces, el fisioterapeuta experto en osteopatía libera las más pequeñas tensiones y aporta confort y bien-estar a los recién nacidos.

Con un modo de aproximación global a los pacientes, el osteópata escucha el cuerpo con inteligencia en las manos. Nunca con fuerza. Siempre suave. Una forma de ayudar al pequeño cuerpo a encontrar el equilibrio global y el confort que le permite mamar mejor, digerir, dormir, defenderse contra las infecciones… En resumen, abrirse al mundo. A menudo tiene mucha necesidad después de la compresión sufrida en la cuna del útero maternal y los esfuerzos del nacimiento!

Cada bebé tiene una historia singular de su nacimiento. Pero, según los casos, pueden tener pequeñas secuelas: el cráneo ligeramente deformado, la cara a veces aplastada con los senos un poco comprimidos y los canales lacrimales taponados, los conductos auditivos “tirados” hacia delante, el cuello girado hacia un lado, a veces una tortícolis… Es todo suavidad cuando el osteópata moviliza y recoloca los huesos en el eje correcto.

La osteopatía es un método de terapia manual que contempla al ser humano en su globalidad, con la comprensión de que todos sus sistemas están en interrelación.

Las indicaciones de la fisioterapia osteopática en bebés son:
• problemas para dormir
• inquietud, agitación,…
• diferencia de fuerza o movimiento entre los dos lados del cuerpo
• problemas intestinales o gástricos
• alteraciones en la forma del cráneo
• infecciones repetitivas, otitis,…
• drenaje de las secreciones pulmonares y bronquiales
• prevención de problemas posturales y de aprendizaje en el futuro

Los osteópatas están presentes en más de 30 hospitales y centros de maternidad en Francia y en otros países.

Laura nació con fórceps en un parto de alto riesgo. La necesidad de parto instrumental parecía inevitable para evitar consecuencias mayores. Todo salió finalmente bien, aunque pasó mucho tiempo en salir, quizá demasiado… Laura quedó con un cráneo algo deformado y dos pequeños hematomas a los lados de la cara. De recién nacida la pequeña se dormía con las manos a los lados de la cara, siempre se colocaba así. La deformación del cráneo se corregiría según los médicos pero el problema fue que unos meses después Laura no dormía bien y tenía molestias intestinales. Se quejaba, esta inquieta y no podía caer en el sueño mas que agotada de llorar. Se despertaba cada muy poco. Sólo giraba bien la cabeza hacía el lado izquierdo. Cuando el osteópata la atendió a los 4 meses constató una gran tensión y una asimetría en los huesos que forman la base de su cabecita.

Tuvieron suerte porque el cráneo empieza su osificación definitiva a los 4 meses, y las correcciones a partir de ahí son mucho más difíciles. Pasado los 2 primeros años se puede aliviar cualquier problema pero ya no es posible modificar la forma de la cabeza del bebé.

Fue aliviar esa tensión, y la misma noche de la consulta durmió de un tirón como nunca, tranquila y relajada… Su tripa dejó de estar dura y parecía mucho más relajada. Por fin, podía girar la cabeza a la derecha….

De los 0 a los 4 años, un momento clave

Si bien todas las etapas del desarrollo humano son importantes, la etapa del desarrollo de los 0 a los 4 años es una etapa verdaderamente clave. La particularidad se sostiene en dos aspectos fundamentales: el primero es que el sistema nervioso central todavía se está construyendo a nivel estructural, esto significa que continua la creación de conexiones de la red neuronal determinando una dinámica de conexión en el futuro. El segundo es que en esta etapa se programan para el futuro los funcionamientos de diferentes sistemas: motor, digestivo, inmunológico entre otros.

Alguien podría pensar que es una etapa de espera hasta que se convierten en “niños” dónde sólo hay que nutrirlos, mantener su temperatura y darles afecto. Pero no es una etapa de espera, es una etapa plenamente activa donde la actividad del sistema nervioso es inmensa y en la que se están sentado las bases para el futuro. De hecho la ciencia viene demostrando desde hace unos años que las experiencias vividas en estas primeras etapas tienen una repercusión mayor que las experimentadas más tardes.

Importancia para el desarrollo motor

En esta etapa hasta los 4 años, a nivel de desarrollo motor deben integrarse los reflejos primarios con los que nace el bebé. Los reflejos son las expresiones más arcaicas de nuestro control motor. Estos reflejos se integrarán y desaparecerán, si todo va bien, para dejar paso a reflejos posturales más avanzados y mejores estrategias de control motor y postural.

Esto no sólo va a determinar la calidad de la postura o de la marcha del niño cuando siga creciendo. También está determinando el control de la cabeza con independencia del cuerpo, la calidad del equilibrio o las habilidades manuales y cognitivas.

En el caso de que los reflejos primarios no se integraran adecuadamente y permanecieran latentes, el niño va a sufrir una dificultad para crear nuevas y correctas estrategias, que llevarán a distintos problemas motores, de coordinación, posturales y comportamentales. Ejemplos son la dificultad de concentración o la evitación del movimiento en los niños que no han integrado el reflejo de Moro, la eneuresis en los niños que no han integrado el reflejo espinal de Galant, los problemas de marcha en los niños que no han integrado las etapas de suelo y cuadrúpedas, etc.

Es por tanto fundamental comprender cómo tiene lugar este desarrollo motor por etapas y crear los estímulos oportunos para que todo suceda de la mejor forma posible, pudiendo ayudar a mejorar las habilidades del niño que va bien y de prevenir y ayudar a los niños que llegan con alguna deficiencia.


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