
Es muy impresionante. Sin embargo las manos expertas conocen a la perfección el cuerpo de los bebés. Con gestos siempre extremadamente dulces, el fisioterapeuta experto en osteopatía libera las más pequeñas tensiones y aporta confort y bien-estar a los recién nacidos.
Con un modo de aproximación global a los pacientes, el osteópata escucha el cuerpo con inteligencia en las manos. Nunca con fuerza. Siempre suave. Una forma de ayudar al pequeño cuerpo a encontrar el equilibrio global y el confort que le permite mamar mejor, digerir, dormir, defenderse contra las infecciones… En resumen, abrirse al mundo. A menudo tiene mucha necesidad después de la compresión sufrida en la cuna del útero maternal y los esfuerzos del nacimiento!
Cada bebé tiene una historia singular de su nacimiento. Pero, según los casos, pueden tener pequeñas secuelas: el cráneo ligeramente deformado, la cara a veces aplastada con los senos un poco comprimidos y los canales lacrimales taponados, los conductos auditivos “tirados” hacia delante, el cuello girado hacia un lado, a veces una tortícolis… Es todo suavidad cuando el osteópata moviliza y recoloca los huesos en el eje correcto.
La osteopatía es un método de terapia manual que contempla al ser humano en su globalidad, con la comprensión de que todos sus sistemas están en interrelación.
Las indicaciones de la fisioterapia osteopática en bebés son:
• problemas para dormir
• inquietud, agitación,…
• diferencia de fuerza o movimiento entre los dos lados del cuerpo
• problemas intestinales o gástricos
• alteraciones en la forma del cráneo
• infecciones repetitivas, otitis,…
• drenaje de las secreciones pulmonares y bronquiales
• prevención de problemas posturales y de aprendizaje en el futuro
Los osteópatas están presentes en más de 30 hospitales y centros de maternidad en Francia y en otros países.
De los 0 a los 4 años, un momento clave
Si bien todas las etapas del desarrollo humano son importantes, la etapa del desarrollo de los 0 a los 4 años es una etapa verdaderamente clave. La particularidad se sostiene en dos aspectos fundamentales: el primero es que el sistema nervioso central todavía se está construyendo a nivel estructural, esto significa que continua la creación de conexiones de la red neuronal determinando una dinámica de conexión en el futuro. El segundo es que en esta etapa se programan para el futuro los funcionamientos de diferentes sistemas: motor, digestivo, inmunológico entre otros.
Alguien podría pensar que es una etapa de espera hasta que se convierten en “niños” dónde sólo hay que nutrirlos, mantener su temperatura y darles afecto. Pero no es una etapa de espera, es una etapa plenamente activa donde la actividad del sistema nervioso es inmensa y en la que se están sentado las bases para el futuro. De hecho la ciencia viene demostrando desde hace unos años que las experiencias vividas en estas primeras etapas tienen una repercusión mayor que las experimentadas más tardes.
Importancia para el desarrollo motor
En esta etapa hasta los 4 años, a nivel de desarrollo motor deben integrarse los reflejos primarios con los que nace el bebé. Los reflejos son las expresiones más arcaicas de nuestro control motor. Estos reflejos se integrarán y desaparecerán, si todo va bien, para dejar paso a reflejos posturales más avanzados y mejores estrategias de control motor y postural.
Esto no sólo va a determinar la calidad de la postura o de la marcha del niño cuando siga creciendo. También está determinando el control de la cabeza con independencia del cuerpo, la calidad del equilibrio o las habilidades manuales y cognitivas.
En el caso de que los reflejos primarios no se integraran adecuadamente y permanecieran latentes, el niño va a sufrir una dificultad para crear nuevas y correctas estrategias, que llevarán a distintos problemas motores, de coordinación, posturales y comportamentales. Ejemplos son la dificultad de concentración o la evitación del movimiento en los niños que no han integrado el reflejo de Moro, la eneuresis en los niños que no han integrado el reflejo espinal de Galant, los problemas de marcha en los niños que no han integrado las etapas de suelo y cuadrúpedas, etc.
Es por tanto fundamental comprender cómo tiene lugar este desarrollo motor por etapas y crear los estímulos oportunos para que todo suceda de la mejor forma posible, pudiendo ayudar a mejorar las habilidades del niño que va bien y de prevenir y ayudar a los niños que llegan con alguna deficiencia.
